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Los pichiciegos de Rodolfo Fogwill. El mito de la creación.La creación del mito.

 

Artículo escrito para ser incorporado a la bibliografía del seminario de extensión universitaria El relato testimonial  de la guerra de Malvinas, que dicté  el primer semestre de 2017, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Rodolfo Fogwill (1941-2010) fue una figura central en la literatura creada en la Argentina a partir de la recuperación de la democracia en 1983. Su obra narrativa y poética así como sus colaboraciones periodísticas, ejercieron una notable influencia en los jóvenes escritores de la época.

Sociólogo, profesor universitario y publicitario especialista en marketing, su novela  Los pichiciegos (1983), inspirada en la guerra de Malvinas librada un año antes, narra la historia de un grupo de soldados desertores que durante la contienda se refugian  en una cueva, que concluyen llamando “la pichicera”.

La crítica literaria leyó la obra  como “una visión farsesca de la guerra” (1) y tiempo después como el relato de la fundación de un lenguaje, una interpretación tal vez  promovida por el  mismo Fogwill que distanciaba la creación de su novela , escrita durante la guerra, del hecho mismo de la contienda (2).

En Los pichiciegos, los jóvenes conscriptos desertores inspiran y nutren  el “mito pichi”, que la obra articula narrativamente con epifanías casi joyceanas y apariciones (3) quizá inspiradas en el realismo mágico. Ese mito, que las autoridades militares argentinas adjudican a la superstición, se difunde rápidamente entre los desesperados combatientes.

La creación de mitos es un tema frecuente en la literatura latinoamericana y durante el siglo XX, múltiples intelectuales argentinos  reflexionaron  extensamente sobre nuestros mitos nacionales (4).

Pensamos que en el caso de Los pichiciegos, tan importante en  la lectura cultural de la guerra de Malvinas, la relevancia del mito supera lo habitualmente reconocido, ya que cruza  transversalmente  esta  novela  que ha sido  largamente estudiada  en el país y en el exterior.

¿Cuál es nuestro punto de partida?: un trabajo  en curso sobre la configuración narrativa de las Islas, una tradición literaria argentina  que  tal vez  comienza quizá en 1833 cuando los británicos  toman posesión de las  Malvinas, se amplía notablemente con la guerra de 1982 y se prolonga hasta la actualidad.

Por eso  creemos que estudiar el mito de la creación de la novela y la creación del mito pichi en Los pichiciegos alumbra  ciertos aspectos importantes de un  discurso  que pensó las Islas en el capítulo más dramático de su historia, cuando un crimen- otro más- de la dictadura militar argentina las transformó en un escenario bélico.

¿Qué antecedente orienta nuestra búsqueda?: durante una investigación anterior sobre el relato testimonial  de la guerra de Malvinas (5), nos interesó el tema de las radios  que escuchaban los  soldados en las Islas.

Quizá disparó nuestra atención una radio inglesa que escuchaban los desertores de la novela fogwilliana, que trasmitía  folklore y tango argentinos  y rocks de Elvis Presley. Entre sus locutores,  había una voz  reconociblemente chilena.

Muchas lecturas ameritó esta radio: nosotros preferimos pensar que la pichicera conformaba una especie de comunidad imaginada (6) donde las emisoras, argentina y británica, marcaban el “mientras tanto”. A pesar de su mala audición, los mensajes contradictorios advertían a los desertores que el final estaba próximo. Las características de las radios sumaban a la farsa narrativa, acentuando la tensión entre el creer-no creer que laceraba el mundo pichi.

Hasta que descubrimos que durante la guerra había funcionado una radio inglesa, Atlántico Sur, que tenía notables puntos en común con la que aparecía en la novela.

Creada por los británicos (7) para desmoralizar a los argentinos, esta radio prolongaba una forma de propaganda bélica que se desarrolló ampliamente durante la segunda guerra mundial. Todavía  hoy  se recuerdan  tanto los mensajes de la BBC a la resistencia francesa como los de la locutora  japonesa Rosa de Tokio (Iva Toguri D´Aquino) en “The Zero Hour”, acicateando a los norteamericanos en el Pacífico.

En 2013, un artículo de Lucrecia Bullrich en La Nación sobre documentos de la guerra recientemente desclasificados por el gobierno inglés y un programa de Radio Provincia que se llamaba  justamente “La Rosa de Tokio”, nos permitieron conocer esta emisora que según algunos  se irradiaba desde la Isla de Ascensión y según otros desde Londres.

Atlántico Sur funcionaba separadamente de la BBC, cuya política comunicacional le impedía este tipo de práctica de propaganda. Es cierto: al comenzar la guerra la BBC modificó su staff, por ejemplo desplazando a Fernando Del Paso, un cronista mexicano que el tiempo haría famoso (8). Pero también se sabe que durante la contienda, su independencia informativa le generó algunos conflictos con el alto mando inglés.

Quienes la escucharon coinciden en que entre otras características, eran frecuentes los errores idiomáticos de los locutores, algo que sería impensable en la experimentada BBC.

Así conocimos además Radio Liberty, la contrapartida argentina que dirigió Enrique Mancini, años después el periodista minusvaloró la funcionalidad de ambas emisoras señalando que para ser escuchadas,  exigían la posesión de emisoras de onda corta.

Nuestras lecturas de testimonios de excombatientes nos decían que era algo casi imposible para ellos, que en el mejor de los casos escuchaban en radios a pila  la emisora  creada por el gobernador Menéndez en las Islas o las uruguayas Colonia y Carve. Pero también muy difícil para los británicos, ya que las naves inglesas que bloqueaban las Islas inutilizaban  la “argie” con su arsenal tecnológico.

El interrogante de la radio era demasiado significativo y nos conducía  inevitablemente a la BBC y en especial  a las emisoras de onda corta.

Se hizo muy importante entonces un concepto que Orecchia Havas crea leyendo las ficciones de Ricardo Piglia, ella habla del “autor empírico”  señalando la presencia de la autobiografía y la biografía intelectual en sus obras. Para Piglia, el registro de la voz y la experiencia del autor eran una característica de la literatura contemporánea (Premat, 2016:277-278).

Con esa orientación releímos “Muchacha punk”, el relato de Fogwill fechado en 1979, cuyo narrador conoce Londres y evidencia familiaridad con la BBC, “el frío que anunciaba la BBC” (Fogwill, 2009:129). Quizá esa familiaridad le venía de lejos, en “Retrato” (1998), el autor recuerda que su familia de origen inglés, escuchaba esa emisora durante la segunda guerra mundial, lo que inició su interés por los temas bélicos (F., 2010:21-22) (9).

Fogwill practicó el deporte de la navegación, quizá parte de esa experiencia se hizo presente en “El japonés” (1981) que narra un viaje accidentado  donde el protagonista  usa un transmisor de onda corta y sintoniza las radios  Provincia y Sodre. Por segunda vez, ya lo había hecho en “Muchacha punk”, el  narrador menciona las Islas Malvinas en el relato (F., 2010:63-85).

El protagonista de la novela En otro orden de cosas  que transcurre antes de la guerra del 82, también usa emisoras de onda corta y alude reiteradamente a las baterías, esas “batteries” que en Los pichiciegos, los desertores reclamaban a los ingleses. “Él tuvo tiempo de escuchar emisiones de radio de onda corta. Después las baterías se descargaron, dejó la radio sobre un estante del placard y nunca la volvió a encender” (F., 2008:32).

La literatura fogwilliana alumbró  un indicio claro  para el tema de las radios de onda corta, pero además reveló un dato de la época. Nos referimos al uso de  estas emisoras  por parte de gente que no creía ese “¡Vamos ganando!”, enfatizado por  el gobierno y el falaz discurso periodístico, que reaparecerá en la narrativa inspirada en la guerra como expresión de una mentira tan absurda como generalizada (10).

Comprendimos entonces que estudiar el mito de la creación de Los pichiciegos superaba el acotado terreno de las fuentes de información del escritor.

Estudiando la obra de Adolfo Couve, Andrea Garrido  dice que  autor, narrador y personaje constituyen una tríada (Premat, 2016:264). Este  concepto nos pareció valioso para abordar cómo  Fogwill narra la creación de la novela y explorar esa tríada en sus obras literarias y  colaboraciones periodísticas (artículos y entrevistas) previas y posteriores a Los pichiciegos.

El escritor relató la creación de la novela muchas veces, en general sin variantes. Por ejemplo en 2006  en un artículo periodístico, evoca una reunión laboral celebrada el primer martes de mayo de 1982 con militares, entre ellos el general Saa, en la agencia publicitaria D´Annunzio que era propiedad de un hijo del general Viola (11). Allí hablan de la guerra y los militares auguran un seguro triunfo argentino (Kohan, Clarín).

Luego se dirige a la casa de su madre que  muy enferma, miraba noticias televisivas. Ella lo recibe alborozada diciéndole “¡Hundimos un barco!”. Según Fogwill, a partir de ese momento,  en tres días y con algunos gramos de cocaína, escribió Los pichiciegos.

Previsiblemente la madre del escritor se refería al navío británico Sheffield, hundido por la aviación argentina el 4 de mayo de 1982.

El escritor siempre enfatizó su distancia de los sucesos que conmovían al país, en la entrevista ya citada declara que en ese momento “la realidad no existía para mí”. Pero también evocó sus esfuerzos para publicarla, quizá y entre otras razones, para fortalecer la condición anticipatoria de la obra. Según él anunciaba el  neoliberalismo que impondría el   gobierno de Carlos Menem en 1989.

En 2010, evocando sus diálogos de la época de la guerra, recuerda, entre otros interlocutores, a “la mesa de los servicios navales” de la confitería Florida Garden que él frecuentaba (Aguirre, La Capital).

Hasta aquí la creación del “personaje de autor” como diría Julio Premat  que construye el mito de la novela (2016:313). A partir de una experiencia literalmente alucinada, un escritor indiferente a lo que acontecía en al país, concreta una novela que narra, entre otros temas, el maltrato sufrido por los conscriptos, lo que ellos hacían para sobrevivir, su penosa forma de vivir en un paisaje y clima hostiles, inclusive episodios bélicos que nadie conocía (12). Y anticipa la derrota argentina.

Ciertos datos del contexto nos ayudarán a examinar el discurso de Fogwill, sin entrar en otros recuerdos del escritor. Por ejemplo la discusión que tuvo con el diario Clarín cuando le ofreció el original de la novela para su publicación.

En 1994, en una entrevista periodística fija el tiempo de la escritura: fue mucho antes de la llegada del Papa al país y la difusión de los primeros testimonios de lo sucedido con los conscriptos en el frente. Cita personajes del mundo intelectual (Enrique Medina, Jorge Lafforgue, Beatriz Guido) que podrían confirmar la existencia del libro ya a comienzos de junio de 1982. “Soñaba que la novela debía publicarse, porque la guerra pronto terminaría” (F., 2010:150)

Es cierto, él habla de “versiones” de su novela que no son conocidas, pero un hecho evidente es que su obra concluye con la fecha 11-17 de junio de 1982, dos días después de la rendición en Puerto Argentino.

Un dato que el prestigioso profesor y crítico literario  Carlos Gamerro tampoco puede explicar en el  artículo que dedicó a reconocer la importancia de la novela fogwilliana (13). Cabe señalar que Gamerro es el autor de  Las Islas (1998), una novela que junto con  Los pichiciegos, constituyen verdaderos  clásicos  de la narrativa inspirada en la guerra.

Lo cronológico también aporta a la construcción de  un contexto: durante la guerra de Malvinas, el país vivió una censura mediática que ya ha sido largamente estudiada, al promediar la guerra se prohibió el acceso a los diarios extranjeros. Juan Pablo II llegó al país el 11 de junio de 1982.

La primera rendición argentina se concretó el 29 de mayo en Pradera de Ganso,  Bahía San Carlos, donde desembarcó la armada británica que llevaba en sus buques a periodistas, entre ellos el famoso Robert Fox. Ellos ofrecieron una amplia cobertura de los ataques marítimos, aéreos y terrestres a través de la BBC y otros medios a todo el mundo, un hecho que aparece registrado tanto en el temprano  La batalla por las Malvinas de Hastings y Jenkins (1984)  como en el  relato testimonial británico  (14).

Los ingleses no sólo habían preparado a un oficial de origen costarricense para solicitar la rendición al jefe de Pradera de Ganso, sino que con altavoces exigían en castellano esa rendición a la tropa (Teves, 2010:194). En la novela,  los británicos incitaban a rendirse tirando desde los Harriers una suerte de “contrato de rendición” que  el narrador  describe en la mano de los que caen antes de entregarse, como la  “entrada intransferible para el gran teatro de los muertos” (F.2006:149)

Por último, probablemente el general Saa, referido por Fogwill, sea Juan Saa, integrante del estado mayor conjunto durante la guerra de Malvinas. El general Martín Balza, que fue artillero durante la guerra y luego jefe del ejército argentino, criticó duramente  que la conducción militar de la guerra permaneciera mayoritariamente  en Buenos Aires (2003).

Un dato ineludible del mito de creación de la novela se enlaza con el personaje de autor: Fogwill deposita en su lucidez la capacidad de haber forjado la historia de los pichis, pero también en su condición de intelectual aggiornado. En la ya citada entrevista que le hace Kohan  en 2006, dice: “leía la prensa inglesa, la prensa brasileña y leía el Times…eso me llevó a entender lo de Malvinas cuando apenas empezaba. En esa época, vos, con ese background, entendías todo”.

Sin embargo, los relatos de Fogwill, previos y posteriores a Los pichiciegos, nos revelan que determinados temas nunca le fueron ajenos.  En síntesis, tenemos la posibilidad de estudiar los discursos de un  narrador que no sabe que creará un mito y  de otro, el mismo,  que carga con el peso de haberlo hecho.

Este artículo ya se refirió a la forma en que la literatura fogwilliana registra su antigua familiaridad con la BBC y que le significó una temprana relación con el tema bélico. También aludió a su conocimiento del uso de radios de onda corta, previo y posterior a Malvinas y al hecho de que el escritor manifestaba haber permanecido muy distante de la guerra.

“Sobre el arte de la novela”, un cuento fechado en 1982, que podemos intuir posterior a la novela, tiene un protagonista que sigue con mucho interés la cobertura periodística y televisiva de la guerra ofreciendo un dato aún hoy poco conocido. El jingle Argentinos a vencer que emitieron todos los medios,  habría sido grabado en el estudio del publicista  Nolo Pugliese y sus compases iniciales repetirían los del himno falangista Cara al sol (Fogwill, 2009:357-392).

Escrito en 1983 (15), “Help a él”, una magnífica parodia de “El Aleph” de Borges, la guerra de Malvinas funciona  como un indicador del tiempo de la acción. Su protagonista tiene fácil y reiterado acceso al télex, un medio de comunicación que como las emisoras de onda corta, no era masivo y que la dictadura  tampoco pudo prohibir. (F. 2009: 235-284)

Muchos años después, cuando el mito de la creación de la novela ya circulaba por la república de las letras, Fogwill volvió al tema de los servicios de inteligencia en Vivir afuera (1998), una novela que presumiblemente marca el retorno de Quiquito, el protagonista sobreviviente de Los pichiciegos, que  sigue llamándose Pichi pero ahora es un personaje lumpen del conurbano.

Allí el narrador plantea que un informante  de los servicios de inteligencia establecería vínculos entre el protagonista Wolf, claro alter ego del escritor y el Pichi “miembro del Grupo Puerto Argentino, un ex Malvinas de extrema derecha ahora evolucionado hacia posiciones trotskistas. Se atribuye la relación de ambos a una data del ochenta y dos y motivada por las investigaciones que el objetivo realizaba a fines de un libro sobre la guerra” (285).

Ahora “el objetivo” insinúa otra versión del mito de la creación de Los Pichiciegos.

En nuestra investigación sobre el mito de la creación de la novela, resultó valioso un concepto que Dardo Scavino, recordando a Giorgio Agamben, llama “la fidelidad a un límite musaico” (Premat, 2016:29).

Fogwill perteneció a una generación que presenció  muchas contiendas, desde la segunda guerra mundial hasta la guerra fría, pasando por las guerras de liberación de lo que se llamó “el tercer mundo”. Sabemos que no fue ajeno a las polémicas generadas por el marxismo en los ámbitos intelectuales en los años 60, cuando el mundo se polarizaba entre EE.UU. y la U.R.S.S.

Si bien recién en el cuento ya citado “El arte de la novela”, el narrador manifiesta su interés sobre el tema de cómo narrar una guerra, lo cierto es que distintos tipos de guerra  aparecen en relatos previos a Los pichiciegos, por ejemplo “Dos hilitos de sangre” (1998) y “Los pasajeros del tren de la noche” (1981), quizá el más anticipatorio de Los pichiciegos (F.2009: 15-31, 225-234)

Sería restrictivo considerar que el tema del mito de la creación de la novela sólo atañe a Fogwill como personaje de autor o que  constituye  un dato de su biografía intelectual. La importancia de Los pichiciegos nos inclina a considerarlo como parte de las tensiones que cruzaron y cruzan la literatura argentina cuando piensa  las Islas Malvinas.

 Si bien creemos que el tema del mito cruza transversalmente la novela, nos detendremos específicamente en el mito que la obra crea, el decir el mito pichi. Y trataremos de estudiarlo desde la tensión que podría establecerse entre  la biografía y la bibliografía del autor.

Julio Schvartzman  fue el primero en señalar y estudiar la configuración del mito pichi en la novela, aún hoy sus observaciones, incluyendo los “Recuentos” que señala en Los pichiciegos  refiriéndose especialmente a Manuel Puig, son incuestionables(1996:144).

Su trabajo fue inspirador para nuestra investigación e inclusive posibilitó que ampliáramos el abordaje del tema, eligiendo otro sendero narrativo- los cuentos de Horacio Quiroga- para estudiar la simbiotización de los conscriptos con los animalitos santiagueños.

Pero para el objetivo de este artículo, la pregunta inicial es: ¿qué origen tuvieron esos pichiciegos que nutren el mito de los soldados desertores en las Islas en guerra, otorgándoles una señal de identidad a quienes lo han perdido todo?

En 2010, en una entrevista que le realiza Augusto Munaro para el periódico Los Andes, Fogwill evoca   cómo conoció a los pichiciegos.

Narra que una noche de 1980 esperando en silencio su traslado junto a otros presos  en la Cámara Federal porteña, “dos hermanos [catamarqueños] se contaban cuentos de su infancia, eran mitos de pueblos narrados con el acento inolvidable de esa provincia .Uno contaba y el otro agregaba detalles de que decía recordar”.

Relata que como los otros presos, él los escuchaba con admiración y que al final, el hermano mayor le preguntó al menor: “¿Sabés con qué ganas me comería un pichiciego?”. Idéntica frase usará el desertor en Los pichiciegos (F. 2006:26).

Desde la biografía personal, Fogwill enriquece su figura de autor  y dota de cierto origen carcelario al nombre de los soldados desertores.

Así evocada la anécdota inspiradora remite a los cuentos de fogón, típicos de la literatura  argentina del siglo XIX, donde no faltaban relatos que convocaban a lo extraordinario. Pero  también a una línea más amplia de la literatura universal constituida por relatos de personas que inmovilizadas por distintas razones, crean narraciones para paliar su encierro, desde el Decamerón de Boccaccio (siglo XIV) hasta Huis clos de Sartre (siglo XX).

¿Por qué no leer el peso inspirador de un episodio biográfico desplegándose sobre la gravitación de  una tradición literaria?

Quizá María Rosa Lojo aliente esta posición: en el artículo que escribe en 2012 en “ADN Cultura”, ella vincula Los pichiciegos con los gauchos reclutados y maltratados por las levas del siglo XIX, que concluyen desertando como el protagonista de nuestro poema nacional Martín Fierro de José Hernández (1872 y 1879).

La crítica recuerda que en los fortines de esa época, los famélicos soldados sólo podían comer carne de “piche” o de “pichi”, el tatú que menciona el preso catamarqueño evocado por Fogwill y el soldado santiagueño  de su novela.

 “Luz mala”, un cuento fechado un año después del episodio carcelario y un año  antes de Los Pichiciegos, un narrador adolescente se refiere a las creencias de la gente de la región donde se hallaba su  estancia familiar. Así aparecen mitos como la luz mala, la viuda, el hombre tigre “…que dice que baja de Catamarca a robar chicos y matar a todo lo que se le cruza en el camino (F., 2009:181).

Tema complejo, el mito siempre es  difícil de abordar inclusive en Los pichiciegos, pero lo ya expuesto nos permite por lo menos reflexionar sobre  la funcionalidad del mito Pichi en la obra  y vislumbrar qué materiales aluvionales de la biografía intelectual de Fogwill quizá alumbraron su creación.

Una interpretación  posible es que el mito Pichi  opera dentro del mito fundacional, la lectura  que Fogwill y la crítica literaria posterior impulsaron cuando la novela ya estaba consagrada.

En este caso resultaría sencillo crear una hipótesis vinculada con su biografía intelectual.

El sociólogo Fogwill fue testigo de las discusiones que a partir de los años cincuenta, se dieron contra y a favor, del ensayo nacional que a partir de 1930 había profundizado el tema de los mitos argentinos.

Un sendero donde resulta  significativa  la figura de Ezequiel Martínez Estrada, no sólo por su Radiografía de la Pampa (1940), sino por La cabeza de Goliat (1933) que introdujo el ensayo urbano, un tema al que los intelectuales sesentistas volverán de muy distinta manera.

Quizá además resulte clave recordar que el tema del mito tuvo gran difusión en la década del 60.Ya en 1971, un trabajo de Eduardo Romano y Aníbal Ford publicado en una colección de difusión popular, recoge aportes fundamentales incluyendo  autores relativamente recientes como  Lévi-Strauss, Greimas y Barthés.

Pensamos que en la época, la  vigencia del tema del mito incluía y superaba a los estudiosos de las ciencias sociales, recordemos que Fogwill era sociólogo. No en vano el trabajo de Romano y Ford incluye  la cita de un artículo sobre el mito publicado por  Julio Cortázar en 1964(16).

De las muchas proyecciones de esta temática que podríamos explorar  en la novela, preferimos citar-casi como una curiosidad – otras lecturas posibles del nombre “pichi”. Schvartzman le adjudicó una referencia fálica (1996, 143), Mantiñan  se inclinó por el lunfardo porteño que llama “pichi” a la gente sin importancia (2015,

Quizá no haya contradicción entre ellos ni con la cita de Lojo (ver p.12), posiblemente las tres lecturas reconozcan la pregnancia de una palabra que en determinado momento dio  nombre a un mito.

 Con respecto a la configuración narrativa del mito Pichi creemos que hallaríamos un indicio en las  lecturas de Fogwill, específicamente en los relatos de Horacio Quiroga, cuyo cuento “Los barcos suicidantes”, incluido en Cuentos de amor, locura y muerte (1917) reescribirá en la novela.

La relación del escritor con la obra de Quiroga era más profunda y compleja de lo que testimonian sus distraídas referencias (17), como lo demuestra “Otra muerte del arte” un relato al que el autor dotó de un largo período de creación (1997-2007) (F., 2009:33-46).

En este cuento, el narrador  recuerda que había escrito un relato que “plagiaba” el almohadón de plumas del cuento quiroguiano (F.2009:33)

Muy brevemente diremos que bastaría con pensar en los animales metaforizando a los seres humanos, la canónica tradición de la fábula que recogen los relatos de Quiroga, por ejemplo en Cuentos de amor, de locura y de muerte o Los desterrados (1926).

Fogwill invertiría el signo, los seres humanos se metaforizan en animales o por lo menos, las características de los pichiciegos construyen una  identidad  de los pobrecitos conscriptos.

Quien conozca la obra de Quiroga nos preguntará con justicia qué une  la cálida selva misionera con el gélido paisaje malvinense. Quizá le responderíamos que determinados motivos como determinismo del paisaje y la condición de desterrado ya formaban parte de la tradición literaria argentina cuando Fogwill crea Los pichiciegos.

El mito de la creación de la novela  y el mito Pichi fueron significativos en la obra posterior del escritor, pero  quizá Runa (2011), escrita casi al concluir su vida, señale su destino narrativo final.  Porque Runa relata a  la construcción de un mito fundacional  en una  isla  previsiblemente  lejana y ajena.

La configuración narrativa de las islas Malvinas que realiza la obra de Fogwill, uno entre sus múltiples y valiosos aportes literarios, constituye  un capítulo notable que asocia lo personal e intransferible con lo epocal y el peso de una tradición narrativa nacional.

 En ese sentido, estudiar el mito de la creación de la novela  y la creación del mito pichi  en Los pichiciegos  nos permite seguir pensando las Islas que representan  un conflicto abierto de la cultura nacional argentina.

Notas

(1) Una definición muy reiterada, la leímos por primera vez en Kohan, Martín, “El fin de una épica”, Punto de vista, nro.64, 1999: 6-11.

(2) El autor declaró: “pretendía ser un trabajo sobre el habla argentina. Pero no sé si lo logró” (Fogwill, 2010:332).En otro entrevista  dijo que la obra trabajaba sobre el genoma histórico  argentino “con el microscopio de la imaginación ficcional” (Kohan, Clarín, 2006). Entre los críticos que aceptaron su visión de la obra, véase Sarlo, Beatriz ,1994 y González, Horacio, 2012.

(3) Entre las visiones, está la aparición de dos figuras femeninas que claramente remiten a las monjas francesas Léoni Duquet y Alice Domon desaparecidas en 1977 durante la dictadura militar. Entre los ejemplos que ilustrarían el concepto de epifanía joyceana, elegimos  lo que dice un soldado cuando se le aparecen  esas mujeres: “Cientos de corderos  hacían crecer entre las piedras” (F., 2008:76).

(4)Si bien la lista sería muy extensa, preferimos citar  Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato (1961),  cuyo capítulo III “Informe para ciegos” pensamos  es relevante  para el tema aquí desarrollado. No creemos que sea azar: en su  primera edición  Los pichiciegos  tenía como subtítulo  Visiones de una  batalla subterránea.  Fogwill  reconoció que  inicialmente la obra lo había  impresionado Debió ser así porque su Un guión para Artkino (2008), escrita antes pero publicada después de Los pichiciegos, está directamente vinculada con la obra y la biografía de Sábato.

(5)Mantiñan, Graciela: ´A vos te falta Malvinas´. Señales de identidad en el relato testimonial  de la guerra de Malvinas.1982-2005. (Tesis de maestría).

(6)No aludimos en forma literal a la comunidad imaginada que plantea  Benedict Anderson,  sólo extendemos a una comunidad que duró setenta y cuatro días en Malvinas, su idea de que  los periódicos al comienzo de la modernidad  fueron  constructores de ese “mientras tanto” que inaugura la simultaneidad de la percepción temporal ( Anderson,1993:26-30).

(7)El gobierno inglés comunicó su creación el 19 de mayo de 1982 (Terragno, 2002:355-356).

(8) Adolfo Del Paso, que en 2015 recibió el Premio Cervantes,  testimonió  su experiencia en El van y ven de las Malvinas (2012).

9) Advertencia válida para todas las citas de los relatos de Fogwill: pertenecen a la edición de  sus Cuentos completos (2009) donde él  fijó la fecha de creación de  los mismos.

(10) Al cumplirse el trigésimo aniversario de la guerra, Perfil publicó el testimonio del político Martín Sabatella, que era un niño en 1982, cuyos padres escuchaban emisoras de onda corta (“Una radio para conectarse con la verdad”). Y “Los cobardes no sirven para la guerra”  un relato autobiográfico de Omar Genovese   donde  el protagonista, un adolescente que teme ser convocado a la guerra, también escucha esas emisoras  (1 de abril de 2012:13). Ficciones y testimonios  volvieron muchas veces a ese “Vamos ganando” de amarga memoria para los argentinos. Cito sólo a título de ejemplo el relato “Soberanía nacional”, el relato  de Rodrigo Fresán incluido en Historia Argentina (1991:12) y un testimonio incluido en  Los peones de Malvinas de Roberto García Lerena (2009:23). En 2005, la frase dio título a un cortometraje guionado y dirigido por Ramiro Longo

 (11) Durante la dictadura militar, el general Roberto Viola sucedió al general  Rafael Videla en la presidencia  desde el 29 de marzo al 11 de diciembre de 1981.Fue reemplazado por el general Leopoldo Galtieri, bajo cuyo gobierno se desencadenó la guerra de Malvinas.

(12)En una entrevista realizada en 1995, Danilo Alberó le marca a Fogwill que la novela relata, con mucha pericia técnica, la eyección de un piloto inglés durante la guerra.  El escritor le responde que fue “un pseudo conocimiento” (F. 2010:284).Los bombardeos aéreos británicos  comenzaron el 1ro.de mayo de 1982 y el único prisionero inglés que tuvieron los argentinos, fue  Jeff Glover, un piloto de la Royal Air Force que se eyectó el 21 de mayo de 1982.

(13) Ver Facundo o Martín Fierro, Gamerro, 2015: 441-448.

(14) Ver Tinker, 1983; Thompson, 1987; Woodward, 1992.

(15) Para tener en cuenta: en Cuentos completos, el relato está fechado en 1983. En una entrevista periodística en 2009, Fogwill dice que lo escribió en  1982(F.2010:345).

(16)Julio Cortázar. “Para una poética”. La Torre .II (7) 121-138, jul-set.1964.

 (17) En la entrevista que le realiza Danilo Alberó, Fogwill dice que debió enfatizar que “Los barcos suicidantes” era de Quiroga porque temía que no le creyeran (F. 2010:290).Quizá vale la pena aclarar que los relatos de Quiroga se difundieron en innumerables antologías y ediciones muy populares, sobre todo porque parte de esos cuentos fue  material de lectura  para  niños y adolescentes.

 

Obras citadas

Aguirre, Osvaldo. “Un escritor siempre en guerra. La Capital .6 de junio de 2010. 20 de enero de 214<www.lacapital.com.aredsenales (2010/6) edicion_84html>

Alberó Vergara, Danilo. “Nuestro espacio literario varía con accidentes como el viento”. Maniático textual, 1995 .Fogwill, 2010:284-292

Anderson, Benedict. “Las raíces culturales”. La comunidad imaginada. Buenos Aires: Barcelona: Paidós.1993.26-60.

Balza, Martín.Malvinas.Gesta e incompetencia. Buenos Aires: Atlántida, 2003

Bullrich, Lucrecia. “La radio que sonó en Malvinas para desmoralizar a los argentinos”. La Nación.2 de enero de 2013.4 de junio de 2013<www.lanación.com.ar/1542000-la-radio-que-sonó-en-malvinas-para-desmoralizar-a-los-argentinos>

Del Paso, Fernando. El van y ven de  las Malvinas.Argentina:FCE.2012

Fogwill, Rodolfo. Los pichiciegos. Buenos Aires: Interzona, 2006.

                             Un guión para Artkino. Buenos Aires: Mansalva, 2008.

                             En otro orden de cosas. Buenos Aires: Interzona, 2008

                              Cuentos completos. Buenos Aires: Alfaguara, 2009.

                              Los libros de la guerra. Buenos Aires: Mansalva, 2010.

                               Runa. Buenos Aires: Interzona.2011.

Gamerro, Carlos. Facundo o Martín Fierro. Los libros que inventaron la Argentina. Buenos Aires: Sudamericana.2015.

Genovese, Omar. “Los cobardes no sirven para la guerra”. Perfil. (1ro-de abril de 2012):13

González, Horacio. “Las series del acontecimiento Malvinas. Agujeros en el tiempo”. Autopistas de la palabra. Quintas jornadas de literatura y psicoanálisis organizadas por la Biblioteca Nacional de la República Argentina (2012:.14 y 15 de abril).4 de septiembre de 2014< http://www.autopistas de la palabra.com/au5/av5.html>

García Lerena, Roberto. Los peones de Malvinas. Buenos Aires: Runa Comunicaciones.2009.

Hastings, Max y Simon Jenkins. La batalla por Malvinas. Buenos Aires: Emecé. 1984.

Lojo, María Rosa. “Malvinas, un relato inconcluso”, ADN Cultura. La Nación, 13 de julio de 2012. 6 de marzo de 2015<www.lanacion.com.ar/1489623-malvinas-un-relato-inconcluso>

Mantiñan, Graciela. “A vos te falta Malvinas. Señales de identidad en el relato testimonial de la guerra de Malvinas”. Tesis de Maestría. Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.2015.

Martínez Estrada, Ezequiel. Radiografía de la pampa. España: Colección Archivos .ALLCA XX.1996.

                                            La cabeza de Goliat. Buenos Aires: Ceal. 1968.

Munaro, Augusto. “Fogwill y Los pichiciegos: visiones de una batalla subterránea”, Los Andes, 21de agosto de 2010.17 de enero de 2014<www.losandes.com.ar>

Premat, Julio y otros. Figures d´auteur.Figuras de autor.Cahiers de LI.RI.CO.Litteratures contemporaines du Río de la Plata.1, Saint –Denis: Université de Paris 8, Vincennes.2006

Quiroga, Horacio. Cuentos de amor, de locura y de muerte. Buenos Aires: Losada.1978

                                Los desterrados. Buenos Aires: Losada.1980.

Romano, Eduardo y Aníbal Ford. “Literatura y mito”. Capítulo Universal. La historia de la literatura mundial.nro.155. Buenos Aires: Ceal, 1971

Sabatella, Martín. “Una radio para conectarse con la verdad. Perfil (1de abril de 2012):12

Schvartzman, Julio. “Un lugar bajo el mundo: Los pichiciegos  de Rodolfo E. Fogwill “Microcríticas: lecturas argentinas. Buenos Aires: Biblos.1996.13-31.

Teves, Oscar.Malvinas.La batalla de Pradera de Ganso. Buenos Aires: Ediciones Argentinidad.2010.

Tinker, David. Cartas a un marino inglés, compilador Hugo Tinker.Buenos Aires: Emecé.1983

Thompson, Julian.No pic-nic.La actuación de la 3ra.Brigada  de Comandos de Infantería Británica en la guerra de las Malvinas.1982.Buenos Aires: Editorial Atlántica.1987

Sarlo, Beatriz. “No olvidar Malvinas. Sobre cine, literatura e historia”. Punto de vista.nro.49.1994:11-15.

Sábato, Ernesto. Sobre héroes y tumbas. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.1965.

Terragno, Rodolfo. Falklands.Buenos Aires: Ediciones de la flor.2002.

Woodward, Sandy. Los cien días .Las memorias del comandante de la flota británica durante la

Guerra de Malvinas. Buenos Aires: Sudamericana.1992

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Curso de extensión universitaria: El relato testimonial de la guerra de Malvinas.1982-2005. Dictado en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, primer semestre de 2017

A.Programa

I-Corpus textual

El curso trabajará con el siguiente corpus textual, cito las fechas de edición de los que obran en mi poder, { } indica la fecha de la primera publicación.

Kon, Daniel .Los chicos de la guerra. Galerna, 1983{1982}.En internet: sucia-guerra blogstop .com/2016/07/los-chicos-de-la guerra-daniel-kon-pdf.html.

Terzano, Daniel. 5000 adioses a Puerto Argentino. Buenos Aires. Editorial Galerna, 1985.Está en la biblioteca de la Facultad de FF y Letras de la UBA, ver: Instituto de Literatura Argentina e Instituto Ravignani, 25 de Mayo221 (CABA)    Estas instituciones no hacen préstamos a domicilio, pero los facilitan para ser fotocopiados.

Esteban, Edgardo. Iluminados por el fuego. Buenos Aires. Página/12,2007. {1993, en 1999 Esteban agrega un capítulo relatando su vuelta a las Islas}.En internet.: descargar-libros-gratis.com

Speranza, Graciela y Fernando Cittadini. Partes de guerra, Buenos Aires, Edhasa, 2007. {2005}.Está en la biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras, ver Instituto Ravignani, 25 de Mayo 221(CABA)(observación: id).

Riera, Daniel. Nuestro Vietnam y otras crónicas, Buenos Aires.Aguilar.2010, pp.17-64.El artículo de Riera originalmente se publicó en la revista Rolling Stones en 1999.En internet: https://booksgoogle.com.ar/books?.15bn=9870423183.

Bustos, Fabian.Crónicas de un soldado. Buenos Aires.Distal.2005.

Lecturas de referencia

El programa elige para cada unidad una lectura de referencia, es decir un texto  que servirá para reflexionar   sobre un determinado  aspecto de los libros testimoniales. Pero  su  funcionalidad cubre todas las unidades del curso, porque los seguiremos revisitando al abordar otros temas.

II.Desarrollo

Más que un programa formal, lo que sigue es una  guía de los temas  que propongo abordar en cada unidad y que, según su  desarrollo, puede  concentrarse en una clase o extenderse.

Unidad 1.

  1. a) Breve definición del campo “el relato testimonial de la guerra de Malvinas”
  2. b) El género testimonial: desde los aportes teóricos

b1) Rasgos definitorios

*Escena literaria.*Construcción retroactiva.*Relación experiencia-narración.*La enunciación como postura y elección histórica.*La verdad testimonial que es siempre una versión de los sucesos.*La importancia de no dicho (desde la literatura y el psicoanálisis lacaniano).*Relación texto-competencia.*La operatoria metonímica  desencadenante de la  narrativización, puente entre lo real y lo textual.

b2) Testimonio como capítulo de una biografía individual

*La autodesignación del sujeto.* El  yo del enunciado y el de la enunciación* Pasaje entre lo textual y lo real*Fundación  de una temporalidad*El paisaje de época

b3) Testimonio e identidad

*La identidad como una construcción que se relata. * Los testimonios como expresión de una narrativa común de identidad*Subjetividad/intersubjetividad

  1. c) Memoria y discurso social: dos conceptos claves para la lectura de los testimonios.

* Paolo Virno: la potencia del recuerdo

* Marc  Angenot: hegemonía discursiva.Topoi. Sacer.

  1. d) Encuadre

El curso propone un   encuadre amplio que incluye por ejemplo:
La tradición de la prensa  gauchesca  argentina del siglo XIX, algunos  libros autobiográficos nacionales, las obras clásicas de Rodolfo Walsh, los testimonios  de sobrevivientes de la dictadura argentina.  También pensará su tema  desde  los testimonios  de víctimas del Holocausto y de    combatientes de guerras del siglo XX. Aludirá muy brevemente a  algunas obras de la non-fiction norteamericana.

  1. e) Los testimoniantes

e.1) Los testigos como un proceso en construcción  que atraviesa distintas etapas políticas.

e.2.) Etapas reconocibles de esas etapas: infantilización, victimización, malvinización/desmalvinización

  1. f) El vínculo testimonios /literatura

f1) El concepto de “manchas temáticas” de la literatura argentina-  creado por  David Viñas- según la lectura de Elsa Drucaroff.

* Relación de  los testimonios con los cuentos y las novelas inspiradas en la guerra de Malvinas.

f2) Lecturas de la crítica literaria

*Superioridad de la literatura para narrar la guerra.*Versión del “lamento”.* Ausencia e imposibilidad de un relato épico de la guerra*Las reflexiones de Carlos Gamerro en 2012.*Las contradicciones que evidencian los periódicos de circulación nacional al cumplirse el trigésimo aniversario de la guerra.

Lectura de referencia:

Walsh, Rodolfo (2000). Operación masacre. Buenos Aires. Eterna Cadencia. Ediciones de la Flor.

En internet: recursosbiblio.url.edu.gt/libros/Walsh/Operación-masacre-pdf

(1969)¿.Quién mató a Rosendo? .Buenos Aires. Ediciones de la    Flor. (Opcional)

En internet:perylit.files.worpress.com/2006/12/Rodolfo-walsh-quien-mato-a –rosendo pdf

Unidades 2 y  3

La narrativa prologal

  1. a) Rasgos definitorios

*La lectura modelizadora. *La relación de los prólogos con las distintas visiones sociales de la contienda.*La función de prólogos y epílogos como límite y encuadre de los textos.

  1. b) Los prólogos de

b1.Los chicos de la guerra, Daniel Kon (1982).

*La creación de “los chicos”. *Protagonismo condicionado.*Regeneracionismo sui generis.* Las elecciones del sujeto narrador. *Los “tipos”. *La tradición del testimonio (hablar de lo omitido, la entrevista, la referencia al grabador).

b2.5000 adioses a Puerto Argentino, Daniel Terzano (1985)

*La democracia reciente  y su fragilidad  como datos fundantes.*El testimonio  individual: el testigo –escritor.*Vínculos con las contraculturas setentistas  y el rock nacional*

b.3.Iluminados por el fuego, Edgardo Esteban y Romero Borri  (1993) y Edgardo Esteban (1999)

*Nace una generación.* El concepto de héroe.*La historia novelada y/o la novela de aprendizaje*El regreso*La causa justa.

b.4. Partes de guerra, Graciela Speranza y Fernando Cittadini (1997)

*El relato múltiple.*El montaje como técnica. Referencialidad y reconstrucción.*La ampliación del protagonismo.* El peso de los construido por los libros anteriores y de distintos referentes intelectuales  en la modelización. El mensaje editorial de la contratapa.

b.5.Crónicas de un soldado. Fabián Bustos (2005).

*Lo parental-filial*La elaboración individual*El mensaje didáctico* El concepto de “War is over “

Lecturas de referencia 

Lamborghini, Osvaldo. “La causa justa”. Novelas y cuentos, tomo II.Buenos Aires. Sudamericana, pp.10-46.

Pérez, Luis “Carta de despedida de los unitarios por el coronel Lamadrid”, en Schvartzman, Julio (2013),”Guerra de papeles”, Letras gauchas, Buenos Aires, Eterna Cadencia, p.160-165.En  fotocopiadora.

Unidades 4, 5, 6, 7,8

Las señales de identidad en el relato testimonial.

Bibliografía: Corpus textual completo, que ahora también incluye Nuestro Vietnam de  Daniel Riera.

  1. a) Narrativa común de identidad.

*Subjetividad e intersubjetividad. *Sujeto narrador/sujeto narrado (ipse/ídem)*El testimonio tradicional y su paulatina transformación en relatos con fuerte influencia de la  novela de aprendizaje y la novela picaresca. Breve referencia a  algunos conceptos enunciados por  Roland Barthés y  Jorge Luis Borges  que son fundantes para el análisis propuesto.

*El paso del tiempo en la configuración de un sujeto narrado.

  1. b) Ser joven

*Identificación: ser chicos-ser soldados*La adolescencia perdida*El viaje iniciático*La relación experiencia bélica / servicio militar* La solidaridad del grupo de pares*El imaginario familiar*Las figuras de autoridad*Destino no elegido/ destino frustrado*El engaño*La guerra como rito de iniciación*El acostumbramiento*La construcción del héroe.*La constitución del Otro (el superior, el kelper, el inglés, el sacerdote católico).

*La generación Malvinas*El motivo del desencanto* La corporalidad y la sexualidad * Las señales generacionales (rock, televisión)*El rol de la política *Las distintas formas de autoconfiguración como señales epocales (del regeneracionismo  al marginado social).

Lectura de referencia:

Fresan, 1991) “La soberanía nacional”, Historia Argentina, Buenos Aires. Planeta.Internet:www.niusleter.com.ar/biblioteca/Rodrigo fresan/La soberanía nacional.doc

También en la  antología La guerra de Malvinas (Argentina, 1982), introducción y selección Jorge Warley (2007), Buenos Aires, Editorial Biblos, pp.35-42

  1. c) No –saber

*Desconocer el lugar y la razón de estar allí.*El saber revelado por la experiencia bélica. El saber con respecto a los crímenes del Proceso Militar*El saber de los sujetos narrados: escuela primaria, posible guerra con Chile. *La configuración del paisaje isleño: cartografía y orientalismo, la óptica del viajero*Las minas como frontera.

*El peso de la propaganda mediática*El cine como referente.*La visión de la política*La guerra como forjadora de la democracia.

*Marcas culturales: los saberes adquiridos antes y después de la experiencia bélica.

Lectura de referencia

Obligado, Carlos y José Tieri (1940) La marcha de Malvinas, Yupanqui, Atahualpa y Ariel Ramírez (1971) La hermanita perdida.

 

 

 d)No- tener

*La constitución de las carencias*La comida como cifra del no-tener*La  degradación del cuerpo *La desconfiguración de la imagen*La tensión de la espera*Lo escatológico*.

Lectura de referencia:

Caso Rosendi, Gustavo (2009). “Ese día el soldado Aguilera traía el sol”, en Soldados, Ministerio de Educación, p.43. Internet: pagina de poesía.com.ar/escritos-pdf/soldados.pdf

Carta de Osvaldo de Felippe.”Malvinas y el fútbol unidos por una carta”. Páginas/12, Buenos Aires, 18 de mayo de 2014. Internet:www.pagina12.com.ar/diario/deportes/8-246470_2014-05-18 html

  1. e) No poder

*Lo inenarrable de la guerra*La vigencia del concepto de Levi de los hundidos y los salvados*El cine como recurso inútil*La configuración del destino*Las historias cifradas en el no poder-decir*El recuerdo traumático  y sus secuelas

Lectura de referencia:

“El visitante” del grupo Almafuerte (1999).Internet, ver Almafuerte.Letras de Almafuerte.musica.com

Unidad 9

  1. a) Breve abordaje del relato testimonial inglés (1982-2005).

*Ser joven, no-saber, no-tener-no –poder en la visión de soldados y oficiales británicos.*La configuración del paisaje*Las post guerra después de la victoria*La visión de los “argies”.

Lectura de la unidad:

Se proporciona  una selección mínima de textos  de: Lawrence, John y Robert Lawrence con Carol Prince (1989).Después de la batalla.Tumbledown.Red Editorial Iberoamericana Argentina S.A.pp17-21,22-25,82-86.Bramley, Vincent (1991) Viaje al infierno Escenas de una batalla de la guerra de Malvinas. Buenos Aires, Planeta, pp.181-185,227-233.Bramley (1994).Los dos lados del infierno. Buenos Aires. Grupo Editorial Planeta, pp.112-125. Tinker, David (1983).Malvinas. Cartas de un marino inglés. Buenos Aires .Atlántida.pp27-31,44-47.Thompson, Julian.No picnic. Buenos Aires.Atlántida.pp.29-47

Unidad 10

  1. a) Vínculos entre el relato testimonial y la narrativa argentina inspirada en la guerra de Malvinas (1982-2005).

*La lectura literaria de la guerra  según la crítica literaria*Las configuraciones  del  personaje del excombatiente durante y después de la guerra en relatos y novelas*Lecturas de las señales de identidad* La pluralidad de géneros *La funcionalidad de la guerra y del personaje del excombatiente.

Lectura de la unidad: Fogwill, Rodolfo (2008{1983}).Los pichiciegos. Buenos Aires, Interzona.

Internet: https://toctocneo.wordpress.com/2012/04/fogwill-rodolfo-los -pichiciegos.pdf

Lectura de referencia: Forn, Juan (1991) “Memorándum Almazán”. Nadar de noche. España, Planeta, pp.89-93. Internet: https://www.fiuxy.com.ar/biblioteca/RodrigoFresanLa soberanía nacional.doc. También en  La guerra de Malvinas (Argentina 1982),(introducción y selección  Jorge Warley),ob.cit,69-88.

 

 Unidad 11 

  1. a) La narrativa testimonial y su vínculo con la narrativa del desierto

*El peso de una tradición literaria y sus vías de transmisión*La presencia  del desierto en la configuración   de las Islas* La vigencia de algunos topoi: frontera,   orientalismo, cartografía, solidaridad del grupo de pares, regeneracionismo/redención, desencanto.* El “aquí/allá”*Los Otros.

  Lectura de la unidad:

Se proporciona una selección mínima de textos de: Olascoaga, Manuel (1974) Estudio topográfico de La Pampa y Río Negro. Buenos Aires. Eudeba. Pp.180-182,216-221.Prado, Manuel (1961) La guerra al malón, Buenos Aires.Eudeba, 17-18,  95-102.Prado (2005).Conquista de la Pampa. Cuadros de la Guerra de Frontera, Buenos Aires.Taurus.pp61-73.

Lecturas de referencia: Caso Rosendi, Gustavo, “Última Carta”. Soldados, ob.cit, p.61. Internet:id.

Borges, Jorge Luis (2005).  “Milonga del muerto” en Los conjurados, Buenos Aires, La Nación, pp.93-94.Internet: leerporque si-1007.blogstop.com.ar/2010/04borges-jorge-luis-milonga-del muerto-html.

 

B.Bibliografía

La bibliografía que acompaño, dividida en  bibliografía básicabibliografía ampliada, tiene por objeto  brindar  información sobre obras que profundizan el abordaje de determinados temas. Bibliografía básica: en algún caso se proporciona un texto más breve e ilustrativo como es el caso de  Sánchez, Amar: El relato de los hechos o Drucaroff, Elsa: Los prisioneros de la torre. En otros casos no resulta posible.

Bibliografía ampliada: incluye una pequeña parte de las obras que ayudaría a estudiar con mayor amplitud  temas que  enfoca la bibliografía básica.

 

Unidad 1.

Bibliografía básica:

Amar Sánchez, Ana María (1992). El relato de los hechos. Rodolfo Walsh: testimonio y escritura. Buenos Aires, Beatriz Viterbo Editora.

Para una lectura inicial, aproximativa, también en https://revista-iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/…/4886,ultima consulta: 26/3/17

Drucaroff, Elsa (2007).Los prisioneros de la torre. Buenos Aires. Emecé Editores.

Para una lectura id, ver: Drucaroff, Elsa (2007).”Malvinas: una mancha temática que aún sangra”, en Perfil, suplemento Cultura, 25 de marzo, pp.8-10.

Lorenz, Federico (2006).Las guerras por Malvinas.Edhasa, 2006.

Noffal, Rosario (2009).”Literatura y testimonio” en Miguel Dalmaroni. La investigación literaria. Santa Fe, UNL .pp-147-164.

Bibliografía ampliada:

Angenot, Marc (2012).El discurso social. Los límites históricos de los pensable y lo decible. Buenos Aires. Siglo XXI Editores.

Arfuch, Leonor (2002).El espacio biográfico. Dilemas de la subjetividad contemporánea. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica de la Argentina.

Davoine, Françoise y  Jean –Max Gauillére (20112). Historia y trauma.La locura de las guerras. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica.

Ferro, Roberto (1998).La ficción .Un caso de sonambulismo teórico. Buenos Aires, Editorial Biblos.

Unidad 2 y 3

Bibliografía básica para los siguientes puntos.

b1.: Gubern, Rosario (2011)¿Por qué Malvinas? Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica.

b2.: Sagastume, Gabriel (2012)El rock de Malvinas. La Plata: edición del autor, pp. 7-10..

b.3: Natanson, José. “Partes de guerra: Malvinas contado por soldados, oficiales y suboficiales”, en Página 12, suplemento Radar, 17 de abril de 2005, disponible en http:www.pagina 12.com.ar/Radar/9-2166-2005-04-17.html:última consulta: 5/4/11.

b.4.: Federico Lorenz (2006). “Canon en fragmentos”. Las guerras  por Malvinas. Buenos Aires.Edhasa, pp.293-309.

Bibliografía ampliada

Blanco, Oscar y Emiliano Scaricaciottoli (2014). Las letras de Rock en la Argentina. De la caída de la dictadura a la crisis de la democracia 1983-2001.Buenos Aires, Ediciones Colihue.

Carbone, Roco y Ana Ojeda (2010).”Estallidos: de la democracia a la depresión”. De Alfonsín al menemato (1983-2001).Literatura argentina Siglo XX.Buenos Aires, Fundación Crónica General, pp.11-56.

Kossellec, Reinhardt (1993).”´Espacio de experiencia´ y ´Horizonte de expectativa’. Dos categorías históricas”. Futuro Pasado. Para una semántica de los tiempos históricos.Barcelona.Paidós. pp-334-356.

Sarlo, Beatriz (2007) .Tiempo pasado. Buenos Aires.Siglo XXI Editores.

Unidades  4, 5, 6, 7,8.

Bibliografía básica para los puntos a y b

Arfuch, Leonor, ob.cit.

Mantiñan, Graciela.”En el horario de protección al menor”. ´A vos te falta Malvinas’. Señales de identidad en el relato testimonial de la guerra de Malvinas.1982-2005.Tesis de Mestría.pp.23-25.disponible en https://avostefaltamalvinas.wordpress.com.{ultima consulta: 30/03/17)

Sánchez, María  Esperanza s/f.Tras un manto de neblinas. El circuito de las fotos de Malvinas y su lugar en los medios. Tesina de grado. Facultad de Ciencias Sociales. Ciencias de la Comunicación Social.UBA, disponible en: https//infouniversidades.suc.edu.ar/tercera_descrip.php?id=2, {última consulta: 5/7/12}

Bibliografía ampliada

Fuller, Norma.s/f. “Los grupos de pares y las identidades masculinas”. Adolescencia  y riesgo: reflexiones de la antropología y los estudios de género, pp. 71-83, disponible en http:www.flacso-org./biblio/catalog/resCet.php’resid=24236, {última consulta: 10/9/13}.

Rodríguez, Andrea Belén (2015). “La guerra lejos de las trincheras. Experiencias e identidades de los integrantes del Apostadero Naval Malvinas en el conflicto del Atlántico Sur”. Lorenz, Federico Guerras de la historia argentina. Buenos Aires, Ariel.pp.313-331.

Varela, Mirta (2013).” La plaza de Malvinas: el color de la multitud”. Mestman, Mariano y Mirta Varela (coordinación).Masas, pueblo, multitud en cine y televisión, Buenos Aires, Eudeba, pp.277-298.

Bibliografía básica para el punto c

”Una banda de sonido para Malvinas”.s/f, disponible en http://www.me.gov.ar/educación y memoria/doc/conferencias-flaschlandrtf {última consulta: 31/3/2017}.

Eckhardt, Marcelo (2010).”Las ciudades utópicas en la literatura argentina, disponible en https://www.uchilecl/bibliotecas {última consulta: 5/10/10}

Bibliografía ampliada:

Anderman, Jens (2000).Mapas de poder. Una arqueología literaria del espacio argentino.Rosario.Viterbo Editora.pp.27-46

Fernández Bravo, Alvaro (1994).Literatura y frontera. Procesos de territorialización en las culturas argentinas y chilenas del siglo XIX.Buenos Aires. Sudamericana / Universidad de San Andrés.pp31-65

Bibliografía básica  para el punto d

Levi, Primo. (1989).Los hundidos y los salvados.Barcelona.Muchnik Editores SA/Editorial Biblos.

Disponible:weebly.com/uploads/6/3/1/36313332/primo-levi-los-hundidos-y-los-salvados(1) pdf.{última  consulta: 10/04/17}

Bibliografía ampliada

Levi, Primo (1998) Si esto es un hombre  .Barcelona/Muchnik Editores SA/Editorial Biblos.

Disponible:historiacontemporanea.sociales.uba.ar/files/2014/02/Si-esto-es-un hombre.pdf {última consulta: id}

Kapuscinski, Ryzard.La   guerra del fútbol y otros reportajes. Buenos Aires/Página /12.”La guerra del fútbol”pp.67-106.

Bibliografía básica para el punto e                 

Zito, Lema, Vicente (1998). “ Gurka”.Delirium Teatro. La Plata. De la Campana, pp. 13-24.

Niro, Mateo.s/f. “Las pruebas de vida: cartas que quedaron de la guerra de Malvinas”. Dossier Malvinas, disponible en http:www.no retornable.com.ar/v2/dossier, {última consulta: 3/2/10}

Bibliografía ampliada

Davoine y Gaudillére, ob.cit

Levi, Primo (1989,1998) ob.cit.

Unidad 9

Bibliografía básica

Milton, Michel y Peter Kosminsky (1991).Hablando claro. Testimonios inéditos sobre la guerra de Malvinas.Buenos Aires, Emecé Editores

Woodward, Sandy (1992). Los cien días. Las memorias del comandante de la flota británica durante la guerra de Malvinas. Buenos Aires. Editorial Sudamericana.

Bibliografía ampliada

Yooll, Andrew Graham (2012). “En tierra extranjera”, en Perfil, suplemento Cultura, 1ro.de abril, p.10. En  fotocopiadora

“Londres tiene su boom literario por Malvinas”, en Clarín, lunes 26 de marzo de 2012. En fotocopiadora

Unidad 10

Bibliografía básica

Drucaroff, Elsa, ob.cit

Mantiñan, Graciela. “A vos te falta Malvinas” .Apéndice: “Testimonios argies en el relato testimonial inglés” (tesis de maestría) disponible en: https://avostefaltamalvinaswordpress.com

Gamerro, Carlos.”El eterno retorno”, Radar Libros, Página/12.domingo 10 de junio de 2012.Internet:www.pagina 12.com.ar/diario/suplemementos/libros/10-4695-06-10html.

Palermo, Vicente. Malvinas: una historia, varios relatos” .Clarín, jueves 31 de mayo de 2012, p.27.

Bibliografía ampliada

Schvartzman, Julio.(1996)”Un lugar bajo el mundo. Los pichiciegos de Rodolfo Fogwill” Microcríticas: lecturas argentinas. Buenos Aires.Biblos, pp. 113-146.

Gamerro, Carlos (2016): “Rodolfo Fogwill: Los pichiciegos o la guerra de las ficciones”,  Facundo o Martín Fierro.Los libros que inventaron la Argentina. Buenos Aires: Sudamericana.pp.441-448.

Segade, Lara (2009).”Usos formales del testimonio: el caso de los chicos de la guerra”. Ponencia. Actas del II Congreso Internacional “Cuestiones Críticas”, Rosario [disponible: http:www/org/publicaciones/index.php.pa=119 cat9, última consulta: 22/4/11].

 

Unidad 11

Bibliografía básica

Anderman, Jens (ob.cit)

Fernández Bravo, Alvaro (ob.cit)

Lojo, María Rosa. “Malvinas, un relato inconcluso”, ADN Cultura. La Nación, 13 de julio de 2012. Disponible en http://www.lanacion.com.ar/1489623-malvinas-un-relato-inconcluso,última visita: 6/3/15.

Bibliografía ampliada

Gancedo, Daniel Mesa.” La permanencia paradójica o La poesía como trinchera del ser. Lectura ( a la sombra de Wittgenstein) de un poemario de guerra” en  Caso, Rosendi, Gustavo, Soldados, pp. 129,144.

Torre, Claudia (2011).Literatura en tránsito. La narrativa expedicionaria de la Conquista del Desierto. Buenos Aires, Prometeo Libros

 

 

 

Malvinas: el triunfo de la memoria

malvinas14

Publicado 14 de junio de 2016 en http://www.Momarandu.com

enlace hacia el artículo
(Por Graciela Mantiñan )

“Siempre me sorprende las emociones que las Malvinas pueden producir en el pecho de los argentinos”. Lo dice el Almirante Sandy Woodward, jefe supremo de la flota británica durante la guerra de Malvinas, en el libro de memorias que escribió mucho después de la victoria inglesa
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

No discute la contienda ni su participación en ella, sin embargo él intuye un fenómeno que todos los argentinos, o casi todos, conocemos bien. Woodward habla de emociones, nosotros creemos que es amor.

Porque ¿cuál es el vínculo primero que nos une a las Islas? ¿Qué define aquello que nos homologa desde hace tanto tiempo, sorteando las amplias diferencias que nos separan?

Como todo lo perteneciente al orden afectivo, el amor es casi irreductible al orden del discurso. Resulta difícil explicar por qué amamos las Islas, parece más sencillo pensar qué hicimos con ese amor y por ese amor.

Lejos de fatigar el sentimentalismo declamatorio, bastaría con revisar las construcciones que realizó la cultura nacional en torno a las Islas ausentes. Quizá recorrer algunas, un viaje necesariamente breve y errático, nos brinde un punto de partida para pensar el tema.

En ese sentido, este artículo está muy cerca del interés por las ideas en cuestión, pero muy distante de cualquier afán polémico.

Quizá deberíamos comenzar por el mismo origen de la historia. En 1829 el primer gobernador de Malvinas don Luis Vernet lleva a su familia a las Islas, fundando-de hecho-el primer hogar argentino. Debió haber mucho amor para que su esposa aceptara vivir en una tierra tan difícil y allí dar a luz.

Después hombres muy distintos nutrieron la defensa de la soberanía nacional sobre las Malvinas, la mayoría sin conocerlas. Eran intelectuales notables, algunos además batalladores políticos. Nadie puede discutir la lucidez de sus ideas o la valía de sus obras.

¿Qué leyeron en las Islas? ¿Qué los impulsó a incluirlas en reivindicaciones que según ellos, hacían a nuestra identidad nacional?

Es bien sabido que Malvinas convocó la pluma del federal José Hernández, el liberal Paul Groussac, el socialista Alfredo Palacios, el radical forjista primero y peronista después Raúl Scalabrini Ortiz y también la de Jorge Abelardo Ramos que postuló una izquierda nacional.

No hablaremos de las iniciativas de los presidentes Juan Domingo Perón y Arturo Illía, hombres cuyo pensamiento y actuación ya juzgó la historia.

Sí nos referiremos a otras formas en que la cultura argentina registró las Islas, volviendo a preguntarnos qué escucharon hombres de todas las épocas para detenerse en ellas.

Pocos conocen que Juan Bautista Alberdi, un imprescindible-como diría Bertold Brecht – del siglo XIX, advirtió que había estancias que estaban más cerca de las Islas que de la pampa. Fue en “Quijotanía”, título significativo, un capítulo de su libro Peregrinación de luz de día, 1871.

Quizá también se ignore que Roberto Payró, que entre otras aportes creó la imagen literaria del pago chico bonaerense, viajó al sur como cronista. En La Australia Argentina, 1898, registró el tránsito frecuente, e ilícito, de los indios de la Patagonia a las Islas. Payró recuerda que un lugareño, el comandante Godoy, decía que “allí estaban peor que acá”.

¿Lo sorprendente?: en el prólogo de la obra, Bartolomé Mitre desde La Nación saluda la obra de su periodista sobre la Patagonia, sosteniendo que “importará la toma de posesión, en nombre de la literatura, de un territorio casi ignorado, que forma parte de la soberanía argentina”

¿Qué peculiar visión les hacía integrar la Patagonia y la colonia inglesa, así la reconocen Alberdi y Payró, como parte de un mismo mapa? En definitiva no tan lejos de nuestro actual mapa.

El relato de Malvinas, la forma que las Islas se corporizan en nuestra cultura, no dejó de crecer, aun cuando el mundo y la Argentina cambiaran bajo el imperio de sucesos que modificaban los escenarios políticos y culturales radicalmente.

En 1966, dos hombres muy diferentes focalizaron la atención de los argentinos sobre Malvinas. Uno ocupó las pantallas de los televisores. Otro, la primera plana de los periódicos.

Raymundo Glazer, el creador del grupo Cine de la Base, hizo el famoso reportaje a las Islas para Telenoche, un noticiero de canal 13. Dardo Cabo, vinculado al gremialismo peronista y futuro montonero, comandó el Operativo Cóndor.

Es cierto: razones distintas movilizaban sus iniciativas, sin embargo en un futuro ambos compartirían el triste destino de ser detenidos desaparecidos del proceso militar.

Nunca aceptamos que el crimen de la guerra del 82 se perpetrara por amor a las Islas, pero aprendimos a defender ese sentimiento de las manipulaciones políticas. El mejor ejemplo lo dieron sus más directas víctimas, los conscriptos que combatieron en Malvinas. Ellos forjaron en sus testimonios la tradición de “la vuelta”, el retorno a las Islas para cerrar un capítulo dramático de sus vidas.

Algunos aceptando como Roberto Herrscher, autor de Los viajes del Penélope, 2007, que una parte suya seguía ahí. Quizá por eso cuando ya era un notable periodista, él logró que la goleta Penélope, donde había prestado servicio durante la guerra, retornara desde Alemania a su puerto originario, las Islas Malvinas.

¿Acaso esta tradición de la vuelta no puede leerse como un indicio de amor por las Islas, ese lugar donde estuvieron poco más de setenta terribles días y que continuaron pensando todos los años que siguieron ?

Bastaría bucear en el cine documental, ese que pasa tan rápido por las pantallas del Gaumont de Buenos Aires, para encontrar un ejemplo que su humildad hace relevante.

Volver a Malvinas (2015) narra la historia del retorno a las Islas de un grupo de excombatientes empleados desde 1982 en un sindicato que ahora les facilitaba el viaje.

En la película, sencillo testimonio de una experiencia, todos recuerdan lo difícil que era para un excombatiente conseguir trabajo después de Malvinas, todos agradecen esa “vuelta” que confiesan, habían soñado largamente.

Uno de ellos llega al lugar donde había estado durante la guerra, se saca los guantes y comienza a excavar en la gélida turba. Llorando dice que allí dejará una carta y un rosario que le dieron su anciana madre y su hija adolescente y su vieja cédula de identidad, porque, insiste, su identidad está ahí, quedó ahí.

Mudos testigos de este itinerario, hecho a vuelo de pájaro, está todo lo que prolonga el relato de Malvinas desde 1833 La amplia biblioteca que ya forman las ficciones, los testimonios, las crónicas periodísticas, la poesía, la dramaturgia e inclusive la historieta inspiradas en las Islas. La discoteca de música de distintos géneros que cantó a Malvinas. Las artes plásticas que buscaron formas para representarlas. Y el cine, básicamente documental, que sigue construyendo imágenes de las Islas.

Es cierto, crecieron notablemente después de la guerra del 82. Seguramente las potenció la visibilidad que el reclamo argentino adquirió en escenarios nacionales e internacionales desde 2003 a 2015. Pero también la notoria multiplicación de profesionales muy jóvenes dedicados a estudiar los más diversos aspectos de las Islas

No le preguntemos a los funcionarios, los diplomáticos o los académicos: simplemente interroguemos a gente con haceres y experiencias distintas, ¿por qué las Islas siguen inspirando a la cultura nacional? ¿Qué voces escuchan? ¿Qué sentimientos comparten? ¿Qué ideas los motivan?

Quizá entonces se pueda comprender qué funda esa prioridad absoluta que constituye para los argentinos la defensa de nuestros derechos soberanos sobre las Islas. Sin alterar los intercambios comerciales que podamos tener, que por otro lado nunca se interrumpieron, con el reino de Gran Bretaña.

Más que evocar la rendición militar de Puerto Argentino el 14 de junio de 1982, creo que hoy debemos celebrar el triunfo de la memoria nacional que, aun en los más terribles momentos, siguió construyendo el amor por las Malvinas.

Toda una amplia y valiosa cultura así lo testimonia. Su misma existencia dice que a los que no lo comprendieron, la historia les deparó un piadoso olvido.

 

 

34 años de Malvinas.”A vos te falta Malvinas”, la frase de los conscriptos argentinos.

1ro.de abril de 2016. wwww.momarandu.com, enlace:

(Por María Laura Riba, para momarandu.com) Llega 2 de abril y con esta fecha, un nuevo aniversario de la guerra de Malvinas y con él, todos los recuerdos. La profesora en Letras (UBA) Graciela Mantiñán realizó su tesis de maestría ‘A vos te falta Malvinas’ basada en testimonios de soldados que pelearon en las Islas.

“’A vos te falta Malvinas’”, la frase que da título a esta tesis, era usada por los conscriptos que combatían en la guerra de Malvinas para afirmarse y diferenciarse; primero en las Islas, frente a los soldados recién llegados; y al volver, tras la rendición, ante aquellos camaradas que habían permanecido en el continente. La frase, en su momento un giro juvenil y jactancioso, convierte a Malvinas en una metonimia de la guerra y, a partir del registro de la carencia de los otros, señala el valor diferencial asignado a esa experiencia que luego, como testimoniantes, nutrirá su forma de narrar la contienda de 1982”, comienza así la tesis de Graciela Mantiñán.

“A vos te falta Malvinas. Señales de identidad en el relato testimonial de la guerra de Malvinas. 1982-2005″, es una tesis realizada en la Maestría de Literaturas Española y Latinoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires por la profesora Graciela Mantiñán. Ella es profesora de enseñanza normal, secundaria y especial en Letras, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Trabajó como asistente de programación en Radio Nacional y ejerció la docencia en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA). Como integrante del Seminario de Crítica Literaria Raúl Scalabrini Ortiz participó en la realización de fascículos, antologías, artículos, bibliográficas y el libro “Las huellas de la imaginación”. En la actualidad lleva a cabo la investigación “Nieblas de Malvinas. Algunas formas narrativas de las Islas.”

Como ya se ha dicho, su tesis se basa en testimonios de quienes pelearon en Malvinas, testimonios que a su vez fueron recogidos en distintas obras; para su tesis, Mantiñán se concentró especialmente en cinco obras centrales: ‘Los chicos de la guerra’, de Daniel Kon; ‘5000 adioses a Puerto Argentino’, de Daniel Terzano (1985); ‘Iluminados por el fuego’, de Edgardo Esteban y Gustavo Borri (1993); ‘Partes de guerra’, de Graciela Speranza y Fernando Cittadini (1997); ‘Crónicas de un soldado’, de Fabián Bustos (2005); y las crónicas de ‘Nuestro Vietnam’, que Daniel Riera publicó en 2000 en la revista Rolling Stone, sin dejar de considerar varias obras más que se han producido a lo largo de los años.

Momarandu.com entrevistó a Graciela Mantiñán, la realizadora de esta detallada investigación que vale la pena leer:

MOMARANDU.COM: ¿Qué la movilizó a hacer su tesis de maestría sobre la guerra de Malvinas?

GRACIELA MANTIÑÁN: Es algo que todavía me sigo preguntando porque a diferencia de otros investigadores, yo no tenía una conexión previa con el tema. Más todavía, dudaba si el propósito de actualización, que después de muchos años me hizo retornar a la facultad, incluía realizar la tesis de postgrado. Hubo ciertos episodios que en su momento consideré irrelevantes, pero que ahora entiendo anticipaban lo que yo todavía ignoraba. Muy pronto iniciaría el solitario pero fantástico camino de “A vos te falta Malvinas”. En realidad creo que me motivó una conjunción de causas, donde la más fuerte fue mi pertenencia a una generación diezmada por la dictadura que vivió con dolor y asombro la guerra del 82.

M.: ¿Por qué cree que NOS falta Malvinas?

G.M.: A los argentinos nos falta Malvinas desde 1833, la tensión de esa ausencia ya había construido un relato antes de la guerra del 82, cuyos artífices están vinculados con aspectos claves y contradictorios de la historia nacional. Sin remontarnos a José Hernández, Paul Groussac o Roberto Payró: en 1964, cuando los pibes que irían a la guerra tenían sólo dos años, dos hombres muy distintos que compartirán luego la triste suerte de ser desparecidos, nutren ese relato. Uno es Dardo Cabo que lleva a cabo el Operativo Cóndor y otro Raymundo Glayzer que realiza el famoso reportaje a las Islas para Telenoche. De muy distinta manera, los argentinos hemos intentado registrar esa ausencia en el territorio de las palabras y lo seguimos haciendo.

Malvinas es un conflicto abierto en la cultura nacional y como tal convoca a las más diversas manifestaciones que revelan nuestros acuerdos y desacuerdos como sociedad, las tensiones que nos cruzan, las visiones del pasado y ¿por qué, no?, nuestros proyectos de futuro. Si bien respeto las polémicas, creo que para nosotros las Islas pertenecen al orden de lo afectivo, algo que es tan difícil de analizar como ineludible en cualquier tratamiento del tema. Lo cierto es que en el 82, diez mil pibes de menos de veinte años tuvieron las Islas durante setenta días terribles. Creo que leer sus testimonios y reflexionar sobre la forma en que los construyen, resulta valioso para comprender cómo los argentinos pensamos a las Malvinas.

Sargento primero Ángel Ortiz

Regimiento de Infantería 8, Comodoro Rivadavia

Testimonio en tesis: “Santiago a un oficial autoritario con el propósito de interrumpir el brutal estaqueo de un compañero: ‘Allá en el regimiento, está bien, es otra cosa. Pero acá, si no nos cuidamos entre nosotros no vamos a ninguna parte. Yo creo que no vinimos acá para cagarnos entre nosotros’”

M.: ¿Qué peculiaridad tiene el período investigado por usted (1982-2005)?

G.M.: La tesis sigue un camino probable que plantean ciertos libros de relato testimonial, desde 1982 cuando la guerra era un episodio reciente hasta su transformación en un recuerdo histórico que habilita enseñanzas y respetuosos homenajes. Creo que este itinerario está vinculado con las distintas tramas políticas, sociales y culturales generadas por el recuerdo de la contienda en determinado período histórico. Por supuesto la visibilidad nacional e internacional que la reivindicación de la soberanía sobre Malvinas alcanzó después, abre otra etapa donde los argentinos volvemos a pensar las Islas. Por eso la tesis insiste en que todas sus conclusiones son provisorias, pero haber estudiado el período 1982-2005 nos permite comprender desde dónde avanzamos y qué cambiamos.

M.: ¿Qué fue lo que más le impactó de la investigación?

G.M.: El impacto fue la investigación en sí misma, pero haber decidido leer los testimonios como literatura me permitió dialogar durante años con mis personajes, los excombatientes, cuyas palabras me abrieron un territorio muy valioso. Allí encontré el asombro, la emoción, las historias que quizá nunca imaginé. Justo es reconocer que también me impactó leer el relato testimonial británico y su visión de los ‘argies’. Uno cree que ha aprendido a convivir con todo eso, pero no es así. El año pasado fui a ver un documental que narraba el retorno de excombatientes, ya hombres maduros, a las Islas. Una escena mostraba cómo uno de ellos entierra su cédula de identidad en la turba, diciendo: “Mi identidad está aquí, lo que yo soy quedó aquí”. El hombre lloraba en la pantalla y yo en la butaca.

M.: ¿Siente que todavía le sigue “faltando Malvinas”?

G.M.: A mí y a todos los argentinos. Lo que no me falta es la certeza de que pensar en las Islas es una manera de construir caminos hacia ellas. Y que todos podemos hacerlo cualquiera sea nuestra especialidad, como una manifestación de amor por Malvinas y una forma de seguir forjando la memoria, nuestro más valioso patrimonio.

 

Testimonio en tesis: “Pero a nosotros nadie nos comunicó oficialmente adónde nos llevaban. O sea que en general, los soldados iban ciegos, sin saber adónde los llevan […] y había gente, esto hay que decirlo, que no sabía siquiera porqué tenía que pelear”.

Cuando momarandu.com le preguntó a la investigadora Graciela Mantiñán qué fragmento de su tesis le gustaría que se publicara, ella, emotivamente, respondió:

“Aunque la tesis no ha analizado el rol materno en los testimonios ni en la literatura inspirada en el escenario bélico, quiero concluirlo rindiendo un tributo: a las Madres de la Plaza que enarbolaron durante la guerra la consigna “Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también”, testimoniando sobre una forma de memoria que aún hoy conserva su valiente lucidez; a la madre de Fogwill que, postrada por la enfermedad y mirando por televisión las noticias de la contienda, recibió a su hijo diciéndole: “Hundimos un barco“. Según el autor, esta frase fue un disparador para escribir ‘Los pichiciegos’, una obra que testimonia el nacimiento de una identidad literaria; a mi mamá, quien la noche en que, tras la rendición, el noticiero televisivo comunicaba –no mostraba– la llegada de los conscriptos de Malvinas a Buenos Aires, dijo: “A estos chicos habría que ir a recibirlos”. Para mí, otro testimonio de su amor por la justicia. Ella, que tanto miedo había tenido en los años de plomo, insistió en acompañarme a la Plaza de Mayo cuando los carapintadas se sublevaron. Era la primera vez en su vida que participaba de una manifestación. Creo que en este fragmento hay una cifra de todas las motivaciones que escribieron ‘A vos te falta Malvinas’”.

“A vos te falta Malvinas. Señales de identidad en el relato testimonial de la guerra de Malvinas. 1982-2005″, es una Tesis realizada en la Maestría de Literaturas Española y Latinoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, su defensa tuvo lugar el 1ro. de julio de 2015.

Dedicatoria

  • A la memoria de los caídos en la guerra de Malvinas y la de mis padres Carmen y Oscar Mantiñan.
  • A todos aquellos que, cualquiera sea su actividad, hacen del pensar en las Islas una forma de seguir buscando caminos hacia ellas.

Agradecimientos

  • A Julio Schvartzman que dirigió esta investigación. En sus trabajos, él creó formas de leer la literatura que fueron tutelares para mi forma de leer el relato testimonial.
  • A Vilma Villodres, Guillermo Korn y todas las personas que en distintos momentos y lugares, colaboraron con mi trabajo.
  • A Gabriel Sagastume, un excombatiente que no sólo me franqueó su archivo personal sino también su memoria.

A continuación, el texto completo de la investigación:

Leer Tesis de Graciela Mantiñan